lunes, 1 de abril de 2013

Little Inferno, analizamos la obra maestra de Tomorrow Corporation

"Little Inferno" es una pequeña gran maravilla que al mismo tiempo resulta muy difícil de analizar. Quizás una obra incomprendida para muchos, pero también un magnífico lienzo interactivo para otros. Un juego capaz de no dejar indiferente a nadie, de llegar hasta lo más profundo de tu corazón y permitirte volar como ninguno hacia un horizonte que pocas veces pudimos pensar. Una obra de arte convertida en videojuego, un videojuego convertido en obra de arte... que más da, hablamos de una experiencia mágica para todos los sentidos que nadie debería dejar de probar. Tomorrow Entertainment es la desarrolladora independiente culpable y está formada por los creadores de "World of Woo" y ""Henry Hatsworth en la Aventura Rompecabezas".

La historia del juego bien merece el guión de cualquier película de Tim Burton. Hace frío, mucho frío, la gente no recuerda la última vez que salió el Sol. Solo hay nieve, nieve y más nieve, y por eso las personas ni si quiera salen de sus casas. El último juguete que causa sensación entre los chavales del peculiar submundo es Little Inferno, una chimenea fabricada por Tomorrow Corporation que permite pedir juguetes por catálogo para quemarlos poco tiempo después. Al mismo tiempo que los niños se divierten viendo arder sus adquisiciones, se calientan un poquito del eterno frío invernal.


"Little Inferno" es un juego extraño con una jugabilidad tipo puzzle y un diseño ciertamente  minimalista. La base teórica es la siguiente: tenemos una chimenea, un catálogo de juguetes y mucho amor por comprarlos y quemarlos. Fin del invento. Para colmo, nunca nos quedaremos atascados, es prácticamente imposible no conseguir dinero para seguir comprando catálogos y objetos nuevos. Al comprarlos se nos quedan guardados en un mini-inventario situado en la parte inferior de la pantalla, de forma que debemos cogerlos y arrastrarlos a la hoguera. La mayor complejidad del juego es conseguir los combos o combinaciones especiales necesarias para seguir avanzando. El juego nos presenta un total de 99 combinaciones ofreciendo pistas o acertijos y nosotros deberemos quemar al mismo tiempo los objetos que creamos convenientes. El único tirón de orejas que podemos sacarle al juego de Tomorrow Corporation es aquí, y es por culpa de la traducción. Algunas combinaciones están mal traducidas y pueden llevarnos a la confusión (dentro de poco subiremos una guía del juego). 

Compramos juguetes, quemamos juguetes, ganamos dinero para comprar más juguetes, compramos juguetes, quemamos juguetes, ganamos dinero para comprar más juguetes... y fin de la historia. ¡Qué aburrido! Un juego sin objetivos, sin que podamos morir o subir de nivel. Sin embargo, es algo que se hace a propósito... en un mundo donde todos los juegos parecen clones los unos de los otros y que apenas ofrecen alicientes reales más que demostrar lo guay que eres a tus colegas, llega "Little Inferno" y pom... Te propone algo nuevo. Te propone una reflexión sobre la sociedad brutal, te propone ver hasta donde nos ha llevado el consumismo a la par que te hace pensar sobre los valores de la vida y los sueños de las personas. Para colmo, lo empaqueta con una narrativa espectacular y te lo regala envuelto en un lazo para que no puedas negarte a seguir jugando una y otra vez. A medida que vamos jugando vamos recibiendo cartas de varios personajes a los que les cogeremos un cariño tremendo (no quiero entrar en detalles para no spoilear nada de la historia). 

Técnicamente el juego es una delicia visual. Quizás en la plataforma de Apple se den ciertas ralentizaciones puntuales si acumulamos muchos objetos en pantalla, pero es algo que apenas ensucia un apartado que se quedará grabado en nuestra memoria para siempre. Su diseño es minimalista y cartoon al mismo tiempo, los objetos que podemos lanzar a la hoguera tienen reacciones asombrosas y divertidas y la representación del fuego es, posiblemente, la mejor que hayamos visto jamás. La primera vez que ves quemar una carta quedas asombrado... y por suerte tenemos más de un centenar de objetos que convertir en cenizas. Su apartado sonoro no es para menos. El main theme es absolutamente épico y el resto de melodías rozan la perfección logrando sacar nuestra lagrimita en alguna ocasión. Cada personaje tiene su propia melodía, de forma que cuando te llega una carta y escuchas el sonido ya sabes de quién es. Los efectos de sonido son increíblemente variados, ya que todos los juguetes tienen cierta reacción al entrar en combustión (además del efecto del fuego candente).  

"Little Inferno" es una pieza de coleccionista, una obra maestra creada con tanta sutileza y tanto amor, que convierte la experiencia de juego en una adorable fábula que todo el mundo debería sentir. La crítica a juegos como los que nos ofrece Facebook de comprar, comprar y comprar se vuelve en esta ocasión divertida, y para colmo nos enseña una nueva forma de jugar y una realidad donde vivir. El arte se convierte en juego y arde con tanto gusto que nos hace soñar. IMPRESINCIBLE.

Nota: 9,5


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