jueves, 18 de julio de 2013

Tiny Thief, análisis. El segundo juego distribuido por Rovio Stars a examén...

"Tiny Thief" es el segundo juego de Rovio Stars, el nuevo sello de los finlandeses dedicado exclusivamente a la distribución de juegos que encajan con su línea de producción casera. Y como no podía ser de otra manera, es un juego desarrollado en nuestro país, más concretamente por el equipo 5ants felizmente afincado en Barcelona. No es la primera vez que los creadores de "Angry Birds" acuden a nuestro país en busca de nuevos concepto ("Amazing Alex" es un ejemplo de ello) y me da en la nariz que no será la última. Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos a lo que de verdad importa ahora. "Tiny Thief" nos introduce en la piel de un ladronzuelo en plena época medieval, que tras 6 mundos diferentes deberá salvar a una princesa. Al principio la historia empieza de un modo diferente, pero conforme vamos avanzando iremos atravesando todo tipo de historietas que nos llevarán desde el mundo de los piratas hasta descubrir dragones, mazmorras y robots.

A nivel jugable bien podríamos clasificarlo como una aventura gráfica de corte tradicional. Sin embargo, no es una aventura al uso y quizás el mejor juego con el que podríamos compararlo es con el magnifico e injustamente olvidado "Zak & Wiki" aparecido hace algunos año en la Wii de Nintendo. La idea es simple: tenemos unos escenarios relativamente reducidos donde hay que conseguir tres objetivos diferentes para alcanzar la máxima puntuación de tres estrellas (muy Rovio, vaya). En todos los niveles deberemos encontrar nuestro hurón que siempre se mete en apuros, completar el objetivo principal propuesto al inicio (puede ser desde robar un queso, hasta pescar, ponerle un cerebro nuevo a un robot o darle de comer a un dragón) y una serie de acertijos sin resolver que juntos nos otorgaran el broche de oro. Lógicamente, el juego deja de lado cualquier tipo de stick virtual y nos deja palpar todo el escenario con nuestras manos. Para andar de arriba para abajo, subir escaleras, bajar por cuerdas o robar objetos, nos sobra con acercarnos a la posición deseada a golpe de click y observar como un bocadillo naranja nos ofrecerá automáticamente la opción disponible. apretamos sobre él y voilà. Sencillo, elegante y con una reacción inmejorable.

Tenemos puzles para dar y tomar en todas sus pantallas, todos ellos completamente ingeniosos, si bien es cierto que las recompensas extra que debemos localizar abusan del llamado pixel hunting. Como se trata de buscar algún objeto especial que no sabemos en primer instancia, nos tocará ir abriendo todas las ventanas, puertas o activar todos los botones que veamos en busca de una reacción adecuada. Si nos atascamos tenemos un libro de pistas que se puede activar una vez cada cuatro horas (una forma sensata de hacernos engrasar el cerebrito para dar con el resultado sin esperar el tiempo citado). Y antes de que lo preguntéis, no, no hay micro pagos para conseguir más pistas.


Gráficamente, el juego es una maravilla visual. Tenemos una cantidad de escenarios abrumadora, un número de animaciones de escándalo y un diseño para todo ello realmente bonito. En cada escenario hay animaciones nuevas para absolutamente cualquier movimiento, incluso cuando algún enemigo nos pilla con las manos en la masa, nuestro rechoncho Robin Hood actúa de formas insospechadas (con algunas referencias puntuales a ciertos videojuegos). Detalles tan cotidianos como abrir un candado, disfrazarse dentro de un armario o saltar de una plataforma a otra, son pura artesanía y son una maravilla para los ojos. En el lado opuesto de la balanza, nos encontramos con detalles que llaman menos la atención, como pueda ser la simulación del agua o los errores visuales que hemos encontrado, como puedan ser bugs que hacen aparecer y desaparecer alguna cuerda, errores de script de objetos que siguen apareciendo aunque se han recogido siguen y la puntual clonación del personaje. Para rematar y de forma inexplicable, todo el juego nos viene contado en forma de viñetas en cada uno de los niveles. Dichas viñetas se quedan muy pequeñas y para colmo el opaco fondo de pantalla es horrible. Esperemos que en alguna actualización se pongan las pilas en ese aspecto.

En el terreno sonoro las melodías suenan de forma notable, si bien ninguna de ellas termina siendo excesivamente pegadiza. Por el contrario, sí que lo es el sonido que representa el final de un nivel. Se hace de agradecer la cantidad de efectos fx que hay para todas las acciones que podemos realizar (incluido ese sonido "Angry Bird" que se da en una ocasión), aunque da la sensación que se podía exprimir un poquito más.

"Tiny Thief" es uno de los planteamientos más serenos que podremos encontrar este año en la App Store. Su visión de la aventura tan particular, su artesana animación y su variedad de situaciones, dan como resultado un título que ya es divertido solo de mirarlo. Cuando le sumamos sus acertijos tenemos como resultado un juego más que notable. Es cierto que sus pequeños bugs o el pixel hunting le pasan factura, pero os podemos asegurar que vale cada céntimo que pagamos por él. "Tiny Thief" tiene estilo, es original y es tremendamente divertido. No lo dudes.

Nota: 8

Descargar juego App Store


1 comentarios:

  1. Tiny Thief se actualiza con un paquete de brujería. http://www.iosgamerszone.com/2014/04/tiny-thief-bewitched-pequeno-paquete-de.html

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