lunes, 5 de agosto de 2013

Dropchord, analizamos el juego musical de Double Fine

6:13 p. m. By Codef , , , 1 comment

"Dropchord" es el nuevo hijo de Double Fine, la empresa desarrolladora capitaneada por el mítico Tim Schafer. Para la ocasión, deciden rescatar el testigo del género musical y darle un par de vueltas de tornillo para lanzar algo nuevo, fresco y completamente psicodélico. Y es que, hablar específicamente de "Dropchord" es difícil. Es una experiencia que tienes que sentir y comprobar por ti mismo. Realmente, es un juego al que cualquiera puede jugar porque a fin de cuentas, se basa en actos reflejos, coordinación y ritmo.

La idea del juego es la siguiente. Creamos una línea recta poniendo nuestros dedos sobre ambos extremos de la pantalla. Si movemos nuestro dedo de un solo lado de forma vertical, la línea creada empezara a moverse de forma diagonal, mientras que si lo hacemos hacia el otro extremo pasará el efecto contrario. Si las movemos a la par, la línea se moverá verticalmente sin problemas, incluso si dejamos las dos muy juntas nos quedaremos en el mismo eje y podremos dar vueltas en circulo. Cada nivel se divide en renglones musicales que debemos completar, y para ello tenemos que recoger unos puntitos que aparecen por el escenario al compás de la música. Al principio es sencillísimo, de forma que podemos practicar todo tipo de movimientos con los dedos, a la par que nos damos cuenta que cada nota recogida activa un multiplicador. Además, también nos sirve para aprender otra regla básica del juego: cada compás tiene un tiempo de espera y si se agota sin recoger las notas perderemos nuestro multiplicador de puntos. A partir de aquí, empiezan a surgir los primeros enemigos que adquieren un fuerte color rojo, estáticos al principio y en movimiento un tiempo después. Si los tocamos durante alguna maniobra, nuestra vida se verá debilitada. Con el paso de los minutos van surgiendo mini-juegos alternativos y movimientos especiales, como la posibilidad de deslizar algunos de los puntos en 360 grados.

En lo que a modos de juego se refiere, contamos con dos posibilidades. Una de ella que sería más propia de un modo historia, nos propone niveles que van escalando la dificultad poco a poco mientras descubrimos pistas musicales nuevas. El modo alternativo, es un paseo completamente aleatorio que alterna dificultad y música hasta que digamos basta.

Sin duda, el apartado sonoro de "Dropchord" es para quitarse el sombrero. Música electrónica impresionante de la mano de varios artistas internacionales diferentes como Austin Wintory, Brian White o Jon Shamieh. En total, cerca de 12 pistas que albergan poco menos de una hora de ambientación sonora con mayúsculas. Jugar con auriculares es una delicia, si bien la experiencia también es completamente disfrutable con los altavoces externos del dispositivo. En lo que respecta a su componente técnico, el título nos ofrece una psicodélica aventura. Luces de neón por doquier, líneas rectas, círculos y figuras creadas por primitivas gráficas que resaltan muchísimo encima de sus fondos opacos. Una gran experiencia.

"Dropchord" es uno de los mejores juegos musicales que puedes encontrar hoy en día en la App Store y posiblemente una de las miradas dentro del género más frescas de los últimos años. Quizás su mecánica durante los primeros compases pueda parecer algo confusa, pero tardaremos poco tiempo en encontrar el punto exacto donde la diversión empieza a gotear a un ritmo vertiginoso. Double Fine logra combinar con gran maestría el género musical con los controles táctiles, resultando una experiencia sólida, entretenida y muy demencial. Por cierto, su BSO está disponible en iTunes a un precio bastante ajustado, podéis llevarla con vosotros a cualquier lugar.

Nota: 9'5

Descargar juego App Store


1 comentarios:

  1. En Metacritic tiene muy mala puntuación pero os he hecho caso y me parece una pasada. 100% recomendable.

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