lunes, 29 de septiembre de 2014

Godus, el nuevo juego de Molyneux decepciona


"Godus " es la nueva creación de 22 Cans que tras un crowdfunding ciertamente exitoso llega a las pantallas de nuestros dispositivos táctiles para dar guerra. Capitaneados por el vendeburras de Peter Molyneux, el título que buscaba ser el nuevo god game de referencia del mercado, se queda en un intento que de momento pasa con más pena que gloria. Y es que el juego tiene cosas buenas de base que se ven mermadas en todo momento por una política de Free To Play con tiempos de espera demasiado largos, compras que no aportan nada a la jugabilidad y una conexión permanente que puede cortar las alas a más de uno.

Comenzamos el juego con unos supuestos Adán y Eva perdidos en mitad de la nada. En pocos minutos seremos capaces de manipular la corteza terrestre, creando caminos nuevos y restando superficie donde menos nos convenza (el juego es aleatorio, por lo que cada jugador tendrá su propio mapa). La tierra se divide en diferentes tipos de capas, desde las más altas hasta las más profundas del océano (no podremos trabajar con todas ellas de serie, ya que hay que ir desbloqueando poco a poco). Tras acabar un breve tutorial sobre el control de la cámara y de cómo podemos ejercer de Dios, ya estaremos creando nuestra primera casa. En primera instancia cuesta un poco de arrancar, si bien durante la primera sesión de juego ya podemos tener una población de seguidores algo reducida con la que trastear y divertirnos. Aunque lo podríamos calificar de juego de estrategia clásico, el juego recoge aquí todas las malas costumbres de juegos del género F2P, con un sistema de orbes rosas que nos proporcionan fe y que se van restando con cada toque quedar efectuamos sobre la pantalla. Al llegar a cero tendremos que esperar y la verdad que deformar el terreno gasta mucha fe. Por otro lado tenemos un sistema de cartas que añade novedades al terreno jugable. Según nuestros fieles aumentan de población, crean nuevos campos de cultivo o minas de extracción, el sistema nos ofrece recompensas en forma de cartas. Las cartas nos pueden proporcionar nuevos sistema de cultivos, nuevas formas de construcción de nuestras casas o pasar a otra edad histórica diferente. Sin embargo, aquí también tenemos presente el lastre del free to play: cada una de las cartas conseguidas se tiene que desbloquear con pegatinas especiales. Muchas de ellas las encontramos en cofres aleatorios enterrados por el escenario... el resto ya sabéis lo que toca.


Durante la primera sesión también podremos crear un puerto que será de vital importancia para los viajes de nuestros fieles en busca de nuevos horizontes. Los viajes nos llevan a nuevas islas que tienen diferentes niveles. Como si de un juego tipo "Lemmings" se tratase, tenemos que intentar llevar a los fieles desde el barco de llegada hasta  el templo que nos permite colonizar la isla (y recibir alguna pegatina extra de regalo). Una vez más, los fieles son limitados y si queremos más hay que pasar por caja. Para colmo, los niveles no están muy inspirados y son terriblemente variables en su dificultad. Y ojo, que no están siempre activos, ya que tienen un contador de tiempo que define el momento de inicio y las horas restantes para cerrar el puerto.

El problema principal del juego es que, llegados a un punto, no evoluciona ni estimula al jugador. Conseguir fe es difícil, pero tras 2-3 semanas ya podemos acumular miles de puntos de fe para realizar todo cuanto queramos (con cierto límite, ojo). Aprendemos que se pueden hacer casas individuales para convertirlas en pueblos, aprendemos a cultivar campos pequeños y grandes y la extracción de minerales en la cantera. Aquí finalizará nuestro aprendizaje, ya que las siguientes horas de juego es una repetición de lo anterior para conseguir lo mismo que ya tienes multiplicado al cuadrado.. El asentamiento agrícola dará paso a la ciudad agrícola y el asentamiento minero y de constructores seguirá su mismo camino. Para dar algo de variedad también podremos usar nuestros poderes divinos como la posibilidad de lanzar meteoritos, embellecer una ciudad, crear pantanos y bosques sagrados o lanzar una lluvia purificadora (en realidad a efectos prácticos solo necesitamos dos de ellos).  Gracias a ello podremos educar a nuestros fieles.

No estaremos solos en el mapa, ya que tendremos un pueblo vecino que de vez en cuando nos regalará alguna visita. Si nuestros fieles están tristes y no son felices en la civilización, seguramente se vayan con los extranjeros en busca de una nueva población. Para ayudarnos, además de la lluvia purificadora, tendremos altares y regalos que aumentan exponencialmente dicha felicidad. La fuente y la antorcha tiki son lo mejor con diferencia, ya que nos permiten aumentar la felicidad en poco tiempo. No obstante, en la última actualización se han añadido tonterías como la posibilidad de cambiar el nombre de los seguidores y las viviendas o poner la bandera de nuestro país (la apuesta mínima son 9 gemas y la compra mínima con 50 gemas por 4'49€). No aportan mucho a lo jugable la verdad.


Visualmente el juego es realmente bonito. La deformación del terreno en tiempo real es muy vistosa, del mismo modo que las texturas empleadas le otorgan un aire minimalista de lo más atrayente. Quizás el tipo de edificios no es muy variado y los animales que hacen gala en la portada no aparecen por ningún sitio, pero el océano y los efectos climatológicos ensalzan un apartado que realmente llama la atención. En el terreno sonoro el juego se queda algo corto de cantidad, pero por suerte no escatima en calidad. Las melodías son geniales y se adaptan sin problemas a nuestro rol de Dios, sobre todo la melodía que tararean nuestros colonos del nuevo mundo en el minijuego tipo "Lemmings". Pegadiza a tope.

"Godus" divierte, pero no convence. Tras una capa visual realmente bella que incluso es capaz de atraparte, el conjunto empieza a caer a un ritmo vertiginoso por culpa de una gestión de recursos aburrida, limitada y repetitiva. Y es una pena, ya que el juego de 22 Cans resulta muy divertido en primera instancia con momentos álgidos en los que puedes llegar a pensar que estas delante de un juegazo con mayúsculas. Sin embargo, emplea los cimientos del free to play de una manera nefasta, haciendo perder el tiempo al jugador y no ofreciendo suficientes recompensas como para seguir jugando. Para colmo, no internet no party. Si actualizan con más contenido quizás pueda cambiar, ya que su base es adecuada.

Nota: 6'5

Descargar Godus App Store



Esta App se ha desarrollado tanto para iPhone como para iPad
  • Actualizado: 22/09/2014
  • Versión: 1.4
  • Tamaño: 95.1 MB
  • Idioma: Inglés, Castellano
  • Desarrollador: DeNA Corp.
Compatibilidad: Requiere iOS 7.0 o posterior. Compatible con iPhone, iPad y iPod touch. Esta app está optimizada para iPhone 5.




1 comentarios:

  1. Nueva actualización con una nueva Edad de los Pioneros, nuevas cartas de poder, posibilidad de crear una arca y cambios terroríficos con la llegada de Halloween!

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